lunes, 28 de febrero de 2011

Christian el León

(Publicado originalmente en: www.carioss.6te.net)


El fin de semana estuve cambiándole a la televisión (una conducta muy extendida, aunque aparentemente mucho más consolidada en el sexo masculino que en el femenino) hasta que accidentalmente me encontré con un programa en Animal Planet titulado: “Un león llamado Christian”. La gran mayoría de nosotros nos enteramos de esta historia gracias a YouTube, ya que desde su publicación en el 2006, ha sido visto por más de 50 millones de personas.

En pocas palabras, la historia es la siguiente: John Rendall y su amigo Ace Bourke, dos australianos afincados en Londres, compraron, en 1969, un cachorro de león (es preciso mencionar que en aquel entonces ésta era una práctica legal). El cachorro era la quinta generación de leones nacidos en cautiverio, a éste, John y Ace le pusieron por nombre Christian. En 1971, el par de amigos decide regresar a Christian a su hábitat natural, así que lo llevan a Kenya, para que George Adamson, “el hombre león”, lo introdujera en su entorno natural. Casi un año después, en 1972, los amigos regresan a Kenya para visitar a su antigua mascota, y este encuentro es el que vemos en el video que se hizo tan popular en YouTube (y dicho sea de paso, este video, muestra los últimos seis minutos de la película “Christian el León”, con la banda sonora original y los comentarios de Virginia McKenna. En la página web de la fundación “Born Free” podemos encontrar una reseña de la historia y también podemos comprar, si nos interesa, el documental completo).

Este video nos permite ser testigos del “cariño” existente entre John Rendall, Ace Bourke y Christian (el león). Es un hecho innegable que las imágenes son impresionantes y emotivas. Sin embargo, debe recordarse en todo momento que este tipo de animales no son mascotas, son animales peligrosos y debemos tratarlos como tales. Además, son especies generalmente protegidas y su comercio ilegal ha sido reconocido como una de las principales amenazas para la fauna silvestre. Según datos de la Wildlife Conservation Society, tan sólo en los Estados Unidos, en el 2002 se importaron más de 38 mil mamíferos, 365 mil aves, 2 millones de reptiles, 49 millones de anfibios y 216 millones de peces. En este sentido, el Departamento de Estado de los Estados Unidos estima que el tráfico ilegal de vida silvestre es un “negocio” que genera de 10 a 20 billones de dólares cada año a nivel mundial, superado sólo por el tráfico de drogas y el tráfico de armas.

Finalmente, es importante recordar que la fauna silvestre es silvestre. Aunque en la superficie esta última frase puede parecer redundante, en realidad no lo es, sobre todo si consideramos que hay mucha gente que se empeña en tener como mascotas animales salvajes.